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martes, 4 de noviembre de 2014

Ante la aparición del cuerpo de Franco Casco: justicia y cárcel a los culpables


El hecho de la aparición del cuerpo sin vida de Franco Ezequiel Casco, el joven bonaerense que desapareció en la ciudad santafesina de Rosario, mantiene abierta la herida social que provoca otro hecho fatal de violencia institucional. En estos momentos dolorosos, manifestamos nuestra solidaridad con la familia y amigos de Franco.

No es un hecho casual y aislado, sino el producto habitual de una institución policial contaminada por prácticas represivas y desligada del control por parte del poder político. Pedimos justicia junto a la familia de Franco y exigimos la urgente investigación de este hecho y el juicio a los culpables del mismo. 

Rogelio De Leonardi
Secretario de Derechos Humanos
CTERA

viernes, 17 de octubre de 2014

Por el esclarecimiento del caso de Luciano Arruga


Ante la noticia de la aparición del cuerpo sin vida de Luciano Arruga, el joven desaparecido en 2009, luego de ser detenido y torturado por efectivos de la policía bonaerense exigimos el esclarecimiento de su muerte.

La aparición del cuerpo enterrado como NN en el Cementerio de Chacarita no es la mejor noticia para una familia que exige Justicia y Verdad hace más de 5 años, así como tampoco es un hecho positivo para la construcción de la democracia. Como venimos señalando, este hecho es producto de la capacidad de autogobierno de las fuerzas de seguridad y sus prácticas represivas. En el mismo sentido, en un contexto de estigmatización y criminalización de los jóvenes de las clases populares, el caso reveló una de las modalidades de regulación del delito por parte de estas fuerzas.

Luego de 5 años y 9 meses de la desaparición de Luciano, el supuesto de un accidente que acabó la vida de Luciano y el entierro de su cuerpo como NN no resulta una respuesta satisfactoria en sí misma. No resulta tampoco satisfactorio que, entendiendo que sencillamente fue atropellado en el medio de un cruce peligroso, cuestión que resulta extraña, estando a metros de un destacamento de la bonaerense, no se haya investigado tras el interrogante sobre qué hace un joven a las tres y media de la mañana caminando por allí y en qué condiciones lo hacía.

Desde CTERA expresamos nuestra solidaridad y condolencias a la familia de Luciano en estos momentos de dolor, y acompañamos más que nunca su pedido de Justicia y Verdad. En estos momentos de congoja y preocupación abogamos por una justicia que de respuestas a las demandas populares de justicia.

Secretaría de Derechos Humanos
CTERA

jueves, 8 de mayo de 2014

Día de la Violencia Institucional: 4000 gritos contra el Gatillo Fácil


27 años han pasado de los hechos de la Masacre de Budge, un episodio triste para la Democracia argentina que reveló la crueldad y la impunidad de las fuerzas de seguridad. Después, vinieron los casos de Agustín Ramírez, en San Francisco Solano, y en 1991 el caso de Walter Bulacio, en Capital Federal en 1991. 

Los hechos sobresalieron entre el silencio mediático, pues, se trató también de las primeras movilización de familiares, amigos y vecinos que se realizaron exigiendo cárcel a los asesinos, que lograron una gran visibilización del accionar de las policías.

Desde diciembre de 1983 entonces más de 4000 personas fueron asesinadas por fuerzas de seguridad en casos de Gatillo Fácil, cuestión que resuena en lo más hondo de las instituciones y de la que suele decirse por ahí que es una de las "deudas pendientes de la Democracia" o parafraseando a León Rozitchner ¿qué es sino esa estela del terror sobre el cual navega la democracia argentina? Estos números constituyen, ni más ni menos, el saldo estructural de las prácticas y la cultura represiva de las fuerzas de seguridad y las instituciones de encierro.

Estas tres décadas de construcción democrática coinciden también con la consolidación del discurso de la seguridad basado en la mano dura. Este discurso que repiten algunos medios, algunos políticos y los "expertos en seguridad pública", se parapeta en el argumento de que cada vez hay más delitos asociados a la violencia, para aplicar una misma fórmula: más violencia. Estos argumentos no dicen nada sobre la los orígenes ni de las posibles soluciones para la pobreza estructural en nuestro país; nada dicen de la corrupción de la institución policial, de su independencia de las decisiones políticas y su capacidad para regular el delito; tampoco hablan sobre el rol de la corporación judicial y sus intereses; mucho menos hablan de la vulneración de los derechos de las personas que se operan bajo ese manto oscuro de la mano dura.

Por esto, siempre que buscamos dar este debate decimos que hay que desterrar la supuesta contradicción que acusan estos sectores políticos y mediáticos entre seguridad y derechos humanos. En el marco de otro diálogo es necesario hablar de la reformulación del rol de las instituciones administrativas, policiales y judiciales que operan en este ámbito. Este es el valor de la Campaña Nacional Contra la Violencia Institucional, una iniciativa en la que convergen una rica pluralidad de colectivos y referentes. 

En estos 27 años seguimos apostando a la organización popular, la articulación entre las organizaciones del campo popular para visibilizar, denunciar y exigir ¡Ni un pibe menos, basta de Gatillo Fácil!

Rogelio De Leonardi
Secretario de Derechos Humanos
CTERA

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Comenzó el juicio por el asesinato de Walter Bulacio

Hace más de 22 años, el 19 de abril de 1991 y en la puerta del Estadio Obras, a la salida de un recital de los Redonditos, la policía  detuvo a Walter David Bulacio ilegalmente, porque era menor y no intervino un juez (ley No. 10.903), lo llevaron junto a otros 73 jóvenes a la comisaría 35ª de Nuñez, donde lo golpearon y torturaron. Al día siguiente lo tuvieron que internar en el Hospital Pirovano con un grave traumatismo craneano y murío el 26 de abril de 1991 en el Sanatorio Mitre. 

Walter que tenía sólo 17 años y cursaba el quinto año en el colegio Nacional Rivadavia, su crímen sigue impune a pesar de que ya intervinieron más de 40 jueces.

Después de 22 años, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 29, (integrado por los jueces Rodolfo Gustavo Goerner, María Cristina Deluca Giacobini y Alejandro Litvack), comenzó a juzgar al ex comisario Miguel Ángel Espósito que será el único acusado y, aunque varios testigos afirmaron fue él  quien lo golpeó a Walter en la cabeza (como el agente Fabián Rodolfo Sliwa), solamente será juzgado por el delito de privación ilegítima de la libertad agravada. En la primera audiencia del juicio Espósito no estuvo en la sala  pero participó por teleconferencia, de todas formas se negó a declarar.

Hay que recordar que hace 4 años que la causa fue elevada a juicio oral y que este tribunal postergó dos veces el inicio del juicio, la última  en junio del 2011. A Espósito nunca lo imputaron por “torturas seguidas de muerte”, pero por el delito de privación ilegítima de la libertad y por el homicidio ya había sido sobreseido, su único castigo hasta ahora es haber sido exonerado de la Policiía Federal en el 2008. 

Gracias a una presentación hecha en 1997 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por la violación a los derechos a la vida, a la integridad física, a la libertad, derechos del niño, a la protección judicial y a un recurso judicial sencillo y rápido, garantizados por la Convención Interamericana de Derechos Humanos (artículos 4, 5,7, 8, 19, 25) y de la presentación de la Comisión ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (enero de 2001) en el 2003 se le ordenó al Estado Argentino el juicio y castigo a todos los responsables. Algo que aún no se cumplió aunque en 2004 la Corte Suprema de Justicia ordenó reabrir la causa.

No es necesario preguntarse el por qué de la trascendencia del caso de Walter Bulacio, no obstante, cierto es que las prácticas represivas asediaban a todos y todas los y las jóvenes de las clases populares. Ésto pronto se hizo parte de la cultura juvenil, de la misma manera que en marchas, recitales y eventos deportivos se entonaba: "Yo sabía, yo sabía, que a Bulacio lo mató la Policía. Yo Sabía, yo sabía, que a los pibes los mató la Policía".

El caso Bulacio se unió a la memoria colectiva, que tenía el recuerdo fresco de La Masacre de Budge por lo que pronto encendió la movilización en pibes y pibas. Aquella, que había despertado la experiencia de la organización en el barrio, ante el acribillamiento de 3 pibes en una esquina, le dio cuerpo a la lucha contra el Gatillo Fácil, lucha que se acrecentaría con el caso de Walter.


Los Redondos-Indio Solari - Juguetes Perdidos

Banderas en tu corazón.
yo quiero verlas
ondeando luzca el sol o no.
banderas rojas, banderas negras,
de lienzo blanco en tu corazón.

Los Fabulosos Cadillacs - Arde Buenos Aires

Pero cuidado lo que hacés
o adonde vas
despues del gran recital
están los puños de la ley
para atraparte
tarde para reaccionar
la ciudad va a reventar
el camino es largo,
y Buenos Aires arde

Arde de sirenas y de canas
Buenos Aires
Arde de violencia ya se quema
Buenos Aires.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Por la muerte del genocida Romero en la causa Angelelli quedan sólo con dos imputados: Menéndez y Estrella


El viernes pasado murió impune en su casa el represor Juan Carlos "La Bruja" Romero, estaba detenido desde abril del 2010 por disposición del juez federal Daniel Herrera Piedrabuena. Como jefe del Departamento de Inteligencia (D2) de la policía riojana, Romero fue uno de los principales torturadores de presos políticos y secuestrados que pasaron por el ex Instituto de Rehabilitación Social (hoy Servicio Penitenciario Provincial), ahí era el que comandaba las sesiones de tortura, pero también actuaba en otros centros clandestinos de detención.

El Tribunal Oral Federal de La Rioja, integrado por Juan Carlos Reynaga, José Quiroga Uriburu y Carlos Lascano, viene demorando dos años el juicio oral por el asesinato de monseñor  Angelelli (cometido el 4 de agosto de 1976), que recién comenzaría el próximo 4 de noviembre. Así de los cinco represores procesados en noviembre del 2011 en la instrucción de Herrera Piedrabuena, tres ya murieron (los genocidas Videla, Harguindeguy y Romero), por eso  sólo estarán sentados en el banquillo Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando  Estrella. Otros represores riojanos como  Lázaro Aguirre y Alfredo E. Marcó murieron sin ser enjuiciados.

jueves, 13 de junio de 2013

Luego de denegar la nulidad se inició el sexto juicio por delitos de lesa humanidad en Córdoba


Finalmente este miércoles comenzaron a declarar los testigos ante el Tribunal Oral Federal Nº 2 de Córdoba, presidido por Eduardo Ariel Belforte (TOF de Formosa) e integrado por los jueces Mario Eugenio Garzón (Juzgado Federal de San Francisco) y Roque Ramón Rebak (Juzgado Federal de Villa María). El pasado 7 de junio, en representación de la víctimas José Alberto Svagusa  y Miguel Ángel Moze se presentó un pedido de nulidad, que ayer fue denegado  por el Tribunal en fallo dividido.

El único imputado es el ex-policía del Comando Radioeléctrico cordobés Juan Domingo Ayala, porque no están sus cómplices, así Jorge Alberto Zalazar continúa apartado por enfermedad, otros tres represores murieron (son Héctor Ricardo Rivera, Tomás Hugo Vera y Sixto Contreras), y permanece prófugo Hugo Armando Barbosa; todos eran efectivos del Comando Radioeléctrico de Córdoba. Ayala está acusado por  seis homicidios doblemente calificados por alevosía y pluralidad de partícipes, en concurso real contra Diana Fidelman, Miguel Moze, Luis Ricardo Verón, José Alberto Svaguza, Ricardo Alberto Yung y Eduardo Alberto Hernández, fusilados el 17 de mayo de 1976 durante un traslado.

Luego de la declaración del primer testigo y de la la exhibición de dos videos con las declaraciones testimoniales de  Ingrid Waisman y Eduardo Svagusa, el Tribunal pasó a cuarto intermedio hasta el próximo 25  de junio. 

Familiares e H.I.J.O.S. Córdoba expresaron, mediante un comunicado, su más enérgico rechazo a la decisión tomada por el Tribunal de denegar la nulidad pedida, por no haber sido notificados como parte querellante y no haber podido presentar un perito de parte para corroborar si Zalazar está realmente temporalmente insano.


miércoles, 12 de junio de 2013

Fue detenido el genocida Juan Carlos Coronel, el jefe de la Policía de San Juan durante la dictadura cívico militar


 Fotografía de Juan Carlos Coronel

El mismo día en que comenzaron los alegatos de las defensas en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad en San Juan, detuvieron en Córdoba al que fue jefe del grupo de tareas de la Policía de San Juan, el ex militar  Juan Carlos Coronel, quien era uno de los prófugos que no se pudo incorporar al proceso actual. Coronel también actuaba en el grupo de tareas del  Regimiento de Infanteria de Montaña 22 (RIM 22) de San Juan, donde funcionó un centro clandestino de detención. El represor tenía pedido de captura nacional desde el 8 de noviembre de 2011 y desde mayo del 2012, se ofreció una recompensa de $100.000 por su captura.

En el reciente alegato  del fiscal Mateo Bermejo, se pidieron condenas por delitos de homicidio, violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, tormentos, violación, abuso deshonesto y asociación ilícita a más de 60 víctimas, a los genocidas del RIM 22 Horacio Julio Nieto, Orlando Martel, Jorge Antonio Olivera, Juan Francisco Del Torchio, Gustavo Ramón De Marchi, Daniel Gómez y Alejandro Manuel Lazo.

Siguen prófugos Carlos Luis Malatto y Eduardo Daniel Vic quienes, junto con Coronel,  habían sido detenidos a mediados de 2010 por el juez federal de San Juan Leopoldo Rago Gallo; pero estos represores fueron excarcelados, en octubre de ese año, por una resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, cuyo presidente era Julio Demetrio Petra, quien renunció el año siguiente por este hecho y varias acusaciones, incluida la protección al prófugo Otilio Romano. El ex teniente Malatto está exiliado en Italia y su  extradición ya fue pedida.

Otros dos represores de este grupo fueron apresados recientemente, son Jorge Horacio Páez detenido en Bolivia y Eduardo Cardozo quien fue detenido en Mendoza, pero ambos tampoco están en el proceso que está terminando.


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