Mostrando entradas con la etiqueta hugo chavez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hugo chavez. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de marzo de 2013

Hasta siempre, comandante Hugo Chávez

por Juan José Albarracin*

El fallecimiento de Hugo Rafael Chávez Frías abre un panorama político nuevo en América Latina que está signado por la incertidumbre.  La falta de uno de los pilares políticos, quizás el mas importante, de la nueva construcción de la ansiada patria grande, es la punta de lanza para replantearse su ascendencia sobre la región, su legado y la fuerza de su movimiento para no desandar el camino trazado por el Comandante.

Chávez fue reelecto presidente de la República de Venezuela el 7 de Octubre de 2012. Esta fue su ultima contienda electoral, en la cual enfrento a una oposición aliada.  Lo dejaba fortalecido porque las masas sociales seguían confiando y apostando a su modelo de país. 

Para comprender y analizar el final debemos trazar la historia del comandante al frente del poder ejecutivo de Venezuela y la coyuntura social que lo deposito en el poder de un país marcadamente oligárquico hasta entrado el siglo XXI.  

La transformación histórica político-social que posibilito el cambio de paradigma y el surgimiento de una opción política con bases sociales, se gesto en Febrero de 1989 con el “Caracazo”. Acontecimiento que surgió en la cuidad de Caracas como respuesta a la IV República y sus políticas neoliberales. La represión que ordeno el presidente Andrés Pérez tuvo como consecuencia alrededor de 3500 muertos. 

La coyuntura neoliberal dirigida por las elites venezolanas explota en una revuelta social. Como en el resto de América Latina, la ideología imperialista del libre mercado golpea en el tejido social trabajador y marginal de las sociedades. El “Caracazo” nace de la asfixia social de las clases desfavorecidas y olvidadas por un sistema que priorizaba los intereses por sobre la patria.  

Bajo este impulso social revolucionario se destaca la figura de un comandante con rasgos socialistas que intenta reformular el orden establecido tomando el poder.  



Hugo Chávez, indultado por el presidente Caldera en marzo del 94, tras permanecer detenido por los intentos de tomar el poder el 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992, es designado candidato presidencial por el Movimiento V República (MVR). Fundado por el mismo Hugo Chávez en junio de 1997. Ganó la presidencia al año siguiente con el 56.2% de los votos, por una ventaja de 1.060.524 sufragios. Derrotó a los partidos tradicionales AD (Acción Democrática)y Copei (Comité de Organización Política Electoral Independiente). Cambia la arquitectura del sistema de partidos y marca un antes y después en la historia de su país y latinoamericana.  

Con un discurso orientado a la recuperación social, política y sobre todo cultural, Chávez en su horizonte de gobierno siempre tuvo presente las concepciones de Simón Bolívar y su impronta pintó todas sus políticas dentro y fuera de Venezuela. Institucionalizó su política con el referéndum de 1999 para que el pueblo apruebe la nueva constitución Bolivariana que fue la base para edificar los cambios estructurales que emprendió en Venezuela. 

A nivel nacional, asumió con una desigualdad social alarmante y una concentración económica alrededor de la renta petrolera que quedaba en manos de las elites y las empresas de origen extranjero que eran las principales beneficiarias de ese modelo. La matriz productiva consistía en exportar recursos naturales, principalmente crudo y pedir empréstitos a los grupos financieros.  

En su discurso, de defensa de los valores latinoamericanos, no dudaba en mostrar el enfrentamiento con los poderes corporativos que cooptaban todos los beneficios económicos.  

En el año 2000 Chávez es relegitimado. Obtiene una contundente victoria, superando por 22,% de votos  a Francisco Arias Cárdenas. Artilugios y lucidez política funcionaron para desarticular a la oposición, quedó al descubierto con su alianza a los poderes económicos extranjeros.  Este impulso revolucionario, sostenido desde las urnas fue un catalizador para Hugo Chávez y lo transformó en mas que un presidente, sino en un símbolo que disputó espacios de poder en el campo cultural. Su gobierno usó como herramienta de legitimidad denunciar a los partidos tradicionales, de complicidad en el rumbo económico que excluía a las clases sociales. Supo interpretar los cambios que había dejado la pos guerra fría  y fue uno de los primeros en cuestionar la legitimidad de los poderes fácticos que tenían de rehén el Estado venezolano. Asimismo se expusieron las redes de poder con el imperio y como operaban para regentear un sistema statoquista y desigual.
  
En las elecciones de 2006 Chávez fue reelecto: En esta campaña electoral, Chávez obtuvo 7.309.080 sufragios, con los cuales derrotó a Manuel Rosales, candidato de la oposición unida, quien obtuvo 4.292.466, es decir, le sacó una ventaja de 3.016.614 votos (25,94 %).  

Enfrentó a la oligarquía y la venció con holgura, cambiando la historia de Venezuela porque modificó el esquema social en base de políticas que apuntaban a la redistribución de la riqueza, acceso a la educación y la salud por parte de las bases populares.  

A nivel internacional su figura se agiganta hasta convertirse en un prócer moderno. Su llegada al poder en 1998 se da en el contexto del mas rancio neoliberalismo en la región. Con la sucesión de crisis económicas-sociales y el florecimiento de nuevos gobiernos populares articuló y propulsó instituciones internacionales que proporcionen a América Latina de una mayor soberanía para resolver sus problemas estructurales sin la intromisión imperialista de los Estados Unidos.  

Mantuvo con el presidente Bush un enfrentamiento directo que vació de contenidos su política hacia latinoamérica. Con sus discursos políticos en los organismos internacionales la emancipación cobraba vida de las directivas Norteamericanas económicas y culturales. El anhelo mas importante era proyectar, con el mismo sentimiento que Bolívar, una latinoamericana Unida.  

El hito más importante, bisagra para la historia de la región es su alianza con Néstor Kirchner y Lula Da Silva para desarticular, en 2005, el mercado común que proponía el presidente Bush para toda América. Fue uno de los partícipes en la muestra de emancipación mas importante de la historia moderna de América Latina. 

La consolidación de los objetivos de integración se realizó con el impulso de organismos multilaterales propios de esta parte del mundo, sin la necesidad de la tutela de EE.UU. La Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA). El organismo nace con un propósito definido, es el espacio de encuentro de los pueblos y gobiernos que entienden que la América Latina Caribeña conforma una Gran Nación, que nuestros países deben unirse para enfrentar conjuntamente los desafíos del presente y del futuro. Entonces, junto a otros referentes, Chávez fue uno de los principales impulsores y fundadores de La Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Fue imprescindible la coordinación para que se constituyera UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas), organismo eminentemente político que es rival continental de OEA. UNASUR tuvo una destacada actividad frente al golpe de Estado en Ecuador en 2010.  

Hugo Chávez fue parte fundamental de un movimiento transformador para América Latina, estuvo acompañado por gobiernos de toda la región, que confiaron y construyeron juntos la huella de la liberación.  
Así mismo debemos destacar la relación cercana y fraternal con Fidel Castro, que lo considero un aliado y amigo durante todo su gobierno.  

Con Evo Morales y Rafael Correa formaron el trípode mas radicalizado y transformador de sudamérica, apoyo político y cultural que seguirá vivo en Ecuador, Bolivia y Venezuela.  
Los interrogantes que aparecen en el horizonte la historia se va a encargar de darle respuestas, pero a la incertidumbre la podemos erradicar con su memoria y su lucha para no desandar el camino del comandante Chávez.  

Gracias Comandante, tu amor a Latinoamérica alumbra nuestro destino.  

Hasta siempre. 

* Miembro del Equipo de la Secretaría de Derechos Humanos de CTERA

martes, 5 de marzo de 2013

Comandante Hugo Chávez ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

Nuestra consternación y profundo dolor, nuestro abrazo al Pueblo Bolivariano de Venezuela en este momento. ¡Fuerza Venezuela, fuerza Latinoamérica!
Compañero comandante Hugo Chávez ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!



martes, 23 de octubre de 2012

Hugo Chávez, el nombre de la victoria del pueblo

por Juan Cruz Lucero* 

En Caracas, el pasado 7 de octubre alrededor de las 8 de la noche la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció que Chávez vencía al candidato de la oposición (ligado a los Estados Unidos, los grandes medios internacionales y de los grupos de poder latinoamericanos) Henrique Capriles, por alrededor de 10 puntos -con el 90% de las mesas escrutadas- para profundizar la tendencia más entrada la noche. 

Si bien la victoria de Hugo Chávez implicó la victoria de un proyecto político, más que nada significó la victoria del pueblo venezolano, de los sectores más desprotegidos y postergados por las elites tradicionales que manejaron el poder político y económico en su provecho durante más de 50 años. 

Chávez en cierre de campaña
Quien no conozca la historia venezolana puede no saber que su sistema político sufrió del inmovilismo total, a partir del Pacto de Punto Fijo (PPF) el cual institucionalizó, desde 1958, la división del poder entre solo dos partidos políticos: Acción Democrática y COPEI, dejando por fuera a los partidos de izquierda. De esta manera, la oligarquía venezolana logró el control total de las decisiones políticas y económicas, ignorando -literalmente- a las clases bajas venezolanas, y negociando con las grandes corporaciones y poderes transnacionales. 

Esta lógica antidemocrática tuvo en 1989 con el caracazo, el comienzo de la declinación de este sistema político. Esta masiva protesta popular demostró el hastío, la impotencia y las ansias de cambio por parte de los sectores desprotegidos. En 1992, Chávez y un grupo de militares progresistas se organizaron para dar un golpe de Estado intentando acceder al poder y comenzar un proceso revolucionario en pos de las grandes mayorías, salteando un sistema político que bloqueaba la posibilidad de competir de igual a igual con la partidocracia elitista. El intento fracasó, y el líder revolucionario cayó preso, aunque presión popular mediante, Chávez fue liberado. 

Cierre de campaña en Caracas
Para 1996, más del 70% de la población venezolana vivía por debajo de la línea de pobreza. El sistema político, y el dominio de la elite venezolana tenía fecha de vencimiento, como también su modelo de país. En las elecciones de 1998, Chávez venció al candidato de los poderosos, iniciando así un nuevo momento en la vida democrática de Venezuela, como lo describe Rafael Correa, el cambio de época. 

Al asumir, Chávez prometió que no iba a descansar hasta mejorar la situación de los históricamente olvidados, desarrollando políticas activas de distribución de la riqueza. A partir de su asunción, el Estado se transformó en el eje de las transformaciones, recuperando sectores estratégicos de la economía y, con ellos, la soberanía nacional. 

Se inició un proceso de ampliación y modernización del Estado, fomentando la inversión pública -a partir de un control soberano de los recursos petroleros- implementando nacionalizaciones, rutas, desarrollo de ferrocarriles, puertos, represas, gasoductos, oleoductos y políticas sociales destinadas a asegurar el derecho a la salud y la educación, el acceso a la viviendo, jubilaciones, etc. 

Chávez apostó por la región a fondo. Liderando este proceso, desde momentos donde todavía el neoliberalismo gobernaba nuestra región, impulsando y defendiendo a los gobiernos de izquierda/progresistas o incentivando la creación de nuevos espacios de discusión regionales. 

Por supuesto que la oligarquía venezolana e internacional no podía quedarse de brazos cruzados ante un presidente que los desafiara y transformara las estructuras del principal país petrolero de la región y de los más importantes del mundo (cuyo petróleo es comprado casi exclusivamente por Estados Unidos), con lo que se organizó y desarrolló un golpe de Estado en 2002, ideado por opositores y medios venezolanos que recibieron apoyo desde Estados Unidos y España. En primera instancia, la intentona triunfó pero gracias a la movilización y la resistencia popular terminó por fracasar, manteniendo el mandato del pueblo. 

Movilización en Caracas
Se acusa a Chávez de llevar adelante un régimen dictatorial. Aunque en Venezuela se han organizado 14 elecciones en 13 años, es decir, más de una elección por año. Además, éstas han sido elogiadas y por organizaciones de la talla de la ONU, la Unión Europea o el Centro Carter. Se lo acusa, también, de perseguir y censurar a opositores -típico de las dictaduras-, aunque de los 111 canales de televisión 61 son privados, 37 comunitarios y 13 públicos. Estos datos son insuficientes, porque hay que decir que la audiencia de los canales públicos no supera los 5 puntos y medio, mientras que la de los privados supera el 60%. Del mismo modo, la cuestión radial mantiene la misma lógica. Por último, el 80% de la prensa escrita se encuentra manejada por privados, cuyos principales bastiones son los principales diarios: El Universal y El Nacional, acérrimos enemigos de la Revolución Bolivariana.

Chávez dedica casi el 45% del presupuesto nacional para aplicar “políticas sociales”, habiendo logrado dividir la tasa de mortalidad infantil y erradicar el analfabetismo, multiplicando por cinco el número de docentes a lo largo y ancho del país. Venezuela presenta el mejor coeficiente de Gini de América Latina, el cual mide la desigualdad. A su vez, en enero de 2012 la CEPAL estableció que, junto con Ecuador, Venezuela ha logrado la mayor reducción de la tasa de pobreza de Suramérica entre 1996 y 2010. 

No hace falta demasiada explicación para entender, luego de esta brevísima e incompleta recorrida, por qué Chávez ganó, y sigue ganando elección tras elección. Representa al pueblo. Es parte del mismo. Sus seguidores no siguen a un presidente, son parte de un proyecto colectivo. 


* Miembro del Equipo de la Secretaría de Derechos Humanos de CTERA e investigador del Centro Cultural de la Cooperación.



Más vistos

@ddhhctera

Archivo